Leer con regularidad introduce palabras que rara vez aparecen en las instrucciones y rutinas diarias. Los cuentos aportan contexto, de modo que una palabra nueva se une a una acción, emoción o personaje memorable.

Los detalles familiares invitan a participar

Los niños predicen, interrumpen y vuelven a contar con más ganas cuando el héroe lleva su nombre o visita un lugar conocido. Esas interrupciones son práctica lingüística valiosa, no una distracción.

Mantener viva la conversación

Haz preguntas abiertas, explica una o dos palabras nuevas e invita al niño a describir su escena favorita. Un cuento generado debe ser el comienzo de un diálogo, no una lección cerrada.