Cuando los niños escuchan un cuento, construyen las imágenes por sí mismos. Cada bosque, criatura y puerta secreta se forma en la imaginación, en lugar de aparecer como una imagen ya terminada.
Un laboratorio seguro de ideas
Los cuentos permiten probar posibilidades extrañas sin riesgo real. Los niños descubren que un problema puede tener varias respuestas y que una combinación sorprendente puede convertirse en el comienzo de una aventura.
Convertir la escucha en creación
Haz una pausa antes del final y pregunta qué podría pasar después. Invita al niño a cambiar el lugar o añadir un personaje. Un cuento personalizado lo facilita: el niño se convierte en coautor, no solo en oyente.